Categoría: artículo de opinión

artículoartículo de opinióndestacadohomenaje

12 de Octubre: Día de La Hispanidad

Yo sí estoy orgullosa de pertenecer a una comunidad que sobrevuela océanos y traspasa fronteras. Orgullosa de hablar una lengua que no entiende de pasaportes y se cuela en más de veinte naciones. Yo sí estoy orgullosa de recordar a aquellos, reyes y conquistadores, que hicieron posible esta hazaña. Orgullosa de celebrar lo que le podía haber tocado a cualquier otro país, pero fue el nuestro, España, el elegido por la fortuna.

Se dirán muchas cosas: buenas y malas. Sin embargo, pocos recordarán las palabras del gran poeta chileno, Pablo Neruda, agradeciendo la herencia que dejaron los españoles en América: la lengua. El español. Sin él, seguramente, no estaríamos celebrando el día de La Hispanidad.

Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

pablo-neruda

artículo de opiniónSin categoría

¿Seré yo el siguiente?

 

Niza. Paseo de los ingleses.Cada vez con más frecuencia suceden cosas que escapan a la razón porque se gestan en el odio, en las zonas ocultas del ser humano, en el  sinsentido, en la no-alma. Fuera de la conciencia. Se crían y desarrollan en las aguas pestilentes del rencor y resentimiento. De ahí se alimentan y cogen fuerza para llevarse por delante a quienes menos culpa tienen, para arrollar a víctimas inocentes cuyo único delito es ser presa fácil de su furia perversa.

NizaAyer, 14 de julio, Francia celebraba su Fiesta Nacional y alguien, que desconoce la fraternidad, se ha encargado de llenar esta fecha de muertes  y de dolor. El odio es el arma de destrucción masiva más barata y eficaz que existe, más si quien la perpetra pone su propia vida al servicio del mal. El último ejemplo lo ha sufrido Niza,  la bella ciudad de la Costa Azul francesa.

Y ante esto qué podemos hacer los ciudadanos, además de sentir impotencia y pensar:francia-luto-vectorial-grande2 «¿Seré yo el siguiente?».